La famosa actriz cubana Diana Rosa Suárez, en reciente entrevista en La Casa de Maka durante su visita a Miami, contó sobre la severa crisis de salud que vivió en noviembre pasado en La Habana, durante la cual sufrió un infarto que la llevó a estar muerta entre cinco y siete minutos.
La popular actriz dijo que el incidente ocurrió en su residencia, en el quinto piso, donde no había electricidad. Fue trasladada en camilla por las escaleras hacia la ambulancia, pero sufrió un paro cardíaco en la planta baja del edificio. Un joven paramédico, a quien no ha podido encontrar, la reanimó con éxito y la trasladó sana y salva al Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular.
Tras su hospitalización, estuvo en cuidados intensivos durante varios días y se sometió a diversos exámenes médicos. Finalmente, los médicos decidieron implantarle un desfibrilador automático (DAI) para tratar problemas de ritmo cardíaco peligrosos.
La actriz confiesa que no se enteró de nada, cuando despertó se sintió tan perdida que ni siquiera pudo identificar a su amiga, la Dra. Blanca Elena, viuda del actor Enrique Almirante. Expresó esperanza por su recuperación y mencionó que, con su «corazón nuevo», anhela vivir muchos años más.
Una semana antes de su hospitalización en Cuba, Diana Rosa había recibido tratamiento en Guyana tras un infarto, país al que viajó para solicitar una visa para entrar a Estados Unidos, sin saber que ya había sufrido un infarto. Su salud se deterioró aún más con una neumonía, lo que la llevó a una hospitalización de un mes antes de poder regresar a Cuba.
Su optimismo aun sigue en pie, a pesar de los problemas de salud que ha tenido que afrontar.
En Miami, cuenta con el apoyo de la comunidad cubana, que sigue de cerca sus actuaciones en la telenovela Sábados de Gloria, que actualmente se transmite por la televisión cubana.
“Hay Diana para rato”, dijo con determinación, gracias al apoyo de sus nietos, amigos y admiradores, teniendo presente que debe evitar emociones intensas, como le recomendó su cardiólogo.