
El martes, durante la reunión del Concejo Municipal de Hialeah , se decidió que los operadores de camiones de comida (food trucks) deben cumplir con las regulaciones actualizadas para continuar sus negocios en la ciudad.
En la reunión se llevaron a votación diversas normas que definirán el futuro de los vendedores ambulantes. Si bien estos negocios han ganado terreno, también han suscitado inquietudes entre los comerciantes y funcionarios locales.
Los food trucks, son vistos por algunos como una oportunidad para hacer negocios y crear empleo, mientras que otros los consideran un rival injusto de los restaurantes tradicionales.
Claudia Hasbun, asistente de Planificación en Hialeah, aclaró que la ordenanza que se ha ratificado tiene como objetivo promover la seguridad y el apego a las leyes estatales.
«Las regulaciones evitarán que los camiones de comida operen en lugares peligrosos, como gasolineras, sin las condiciones adecuadas. Además, se establecerán normas para evitar bloqueos en el tráfico y exigirán que los negocios tengan seguros y permisos en regla» , dijo.
Los funcionarios afirman que estas regulaciones no tienen como objetivo obstaculizar la industria, sino gestionar su funcionamiento y alinearlo con las expectativas puestas en los restaurantes convencionales.
La reciente regulación, es para que los camiones de comida, o vehículos móviles de venta de alimentos, funcionen en la ciudad de acuerdo con pautas operativas específicas.
Ángela Sánchez, que opera un camión de comida en la esquina de Palm Avenue y 9th Street, se mantuvo ocupada atendiendo a los clientes, ajena a una próxima decisión del Consejo que podría afectar su sustento. Según explica, ese negocio es todo lo que tiene, «mi esfuerzo y sacrificio están aquí».
Similares a sus preocupaciones, numerosos propietarios de camiones de comida temen que las nuevas reglas puedan generar gastos adicionales o complicar sus operaciones dentro de la ciudad.
Miguel Peña, propietario del restaurante “La Bodeguita”, expresó su frustración por los diferentes estándares que se imponen a los distintos modelos de negocio: «Nosotros pagamos seguros, compensación laboral, impuestos y ahora nuevas regulaciones para trampas de grasa y otros costos. No estamos en contra de los ‘food trucks’, pero deben operar en zonas específicas y bajo reglas justas para todos».